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Hipolipo

¡Salta!

¡Salta!

Ya no vale con tener que estudiar, ahora también tengo que pensar en qué va a ser de mi vida el año que viene. Luego se extrañan de que mis notas no sean buenas pero, ¿qué le voy a hacer si no me dejan concentrarme en lo mío?

            Desde hace un año, tres chicas y yo compartimos piso en Pamplona, la cosa no va nada mal. Nos aguantamos a pesar de todas nuestras diferencias y más o menos conseguimos mantener el piso en condiciones, pero ahora una se nos va. Después de navidades llegó a casa y en vez de contarnos cuáles habían sido sus regalos nos dio la gran noticia: quería vivir en otro lugar, sin nosotras.

            La cuestión es que nos quedamos tres en un piso de cuatro y aquí es donde vienen las dudas, ¿qué hacemos?, nos vamos a otro piso, buscamos a alguien… ¿qué? Después de casi dos años viviendo juntas ya nos conocemos, sabemos nuestras debilidades y por eso funcionamos como compañeras pero, sinceramente, nadie nos va a poder aguantar durante un año seguido.

            Aunque estudiamos Comunicación, nunca habían entrado tantos periódicos en casa, y es que la sección de clasificados se está convirtiendo en nuestra favorita. Piso de tres habitaciones, amueblado y con alquiler bajo, esas son nuestras condiciones, pero siempre nos falla una: el alquiler. ¿Por qué son todos tan caros? Casi nos resulta más barato quedarnos con el que tenemos con una habitación de sobra, pero eso no nos gusta, nos duele pensar que ya no está con nosotras y preferimos que su recuerdo no venga respaldado por una habitación vacía.

Otra de nuestras ideas es alquilarle una habitación a un estudiante de Erasmus que pase de nosotras y no le importe cómo somos ni lo sucio que está el piso. China, japonesa o tal vez inglesa, nos da igual porque en el fondo sólo la queremos para estafarla, para cobrarle más alto el alquiler y así poner menos dinero en el bote mensual.

Lo mejor de todo es que aún no podemos estar seguras de qué hacer, no podemos llamar a los pisos del periódico ni apuntarnos para que venga una nueva chica porque nuestra compañera aún no se ha decidido. “Sólo me voy si encuentro un piso barato”, ¿y eso cuándo va a ser?, antes de junio, espero.

No hemos discutido, el ambiente es bueno en el piso, eso sí, cuando hablamos de nuestro futuro procuramos que ella no esté delante. Ella nos abandona y nosotras nos sentimos culpables por buscar una nueva casa, como si fuera nuestra la culpa. No estamos enfadadas, en el fondo la entendemos porque como ella dice sólo quiere “dar un paso más”, pues adelante, ¡salta!

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1 comentario

Red -

El futuro tiene eso, pérdidas que se van acumulando... estás bien, tienes una vida con una rutina fija y cuando pasa esto nos cuesta pensar en el cambio.
La notica buena es que el hombre es el animal que se aclimata con más facilidad al medio.
Dentro de tres meses esto será solo un recuerdo
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