De viaje

En Colonia me compré colonia. Y en Amsterdam un Happy meal. Ahí fallé, tendría que haberme comprado unos zuecos, unos tulipanes, un diamante o una prostituta pero tenía hambre y sólo pensé en comer.
McDonals, por mucho que diga la gente, es maravilloso. En McDonalds no hay países. En cualquier parte del mundo tengo esa cajita maravillosa llena de comida y regalos.
Pues eso, que estuve en Alemania y conocí a los renanos, luego bajé el Rhin en un barco acompañada de una guía venezolana que odiaba a los alemanes aunque vivía en su país, subí hasta Amsterdam para ver casas torcidas por el agua y volví a Colonia para despedirme de la catedral. ¡Qué catedral!, impresionante. Había una vidriera pixelada.
Por cierto, en Alemania los teléfonos son rosas.
Comentarios » Ir a formulario
Autor: Red
Fecha: 01/04/2008 11:33.
Autor: Hipolipo
Fecha: 02/04/2008 17:47.
Autor: Red
Fecha: 03/04/2008 10:26.
